Si tu hijo está perdido, es normal.
Se le exige tomar decisiones muy importantes cuando nunca lo ha hecho. Entre presión, dudas y miedo a fallar, es normal que no encuentre motivación ni claridad.
- No tiene motivación para estudiar y lo notas desconectado.
- No quiere ir a la universidad porque es lo «que toca».
- Cambia constantemente sobre qué carrera estudiar.
- Te dice que no sabe qué carrera estudiar y no sabes cómo ayudarle.
Entender qué le pasa es el primer paso. Lo importante viene ahora.
El problema no es tu hijo.
Son los datos.
El sistema educativo exige decisiones importantes demasiado pronto. Las cifras muestran que la mayoría de jóvenes eligen sin perspectiva, y eso tiene un impacto directo en su futuro.

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Estudiantes se cambia o deja la carrera en España.

50%
De universitarios de países referentes en educación como Noruega o Dinamarca hacen gap year.
-75%
Reducción de la tasa de abandono para estudiantes que realizan un año sabático.
¿Por qué nos empeñamos en mostrarles un único camino que para muchos no funciona? ¿Por qué no intentamos hacer algo distinto si hay dudas? Los datos no pueden ser más claros.





